El arruinado y recientemente renovado Castillo de Devín se situa en Devín, en la cima de una roca, donde el río Morava, que constituye la frontera entre Austria y Eslovaquia, finaliza su recorrido en el río Danubio. Es uno de los lugares arqueológicos eslovacos más relevantes y alberga un museo dedicado a su historia. A causa de su localización estratégica, fue un importante castillo fronterizo de Gran Moravia y los principios del Estado húngaro. Fue destruido por las tropas de Napoleón en 1809. Hoy en día el castillo ha adquirido un significado muy importante en la historia del país y de los eslavos.